Ha iniciado la campaña negra contra López Obrador, sus antagonistas muestran una pasmosa falta de imaginación, además de difamar, buscan crear una cortina de humo para cubrir sus propias corruptelas. Olvidan que la radio y la televisión tienen menos de la mitad de rating que hace 11 años (2006), y mucho menos credibilidad, lo que sumado al uso de sus estrategias gastadas, ha tenido en muchos electores resultados contraproducentes.

Hay que añadir otros errores, como el que el PAN y el PRD hayan titubeado una alianza que finalmente se frustró, demostrando que Morena es quien lleva la batuta de la oposición real en México, o que Del Mazo incluirá a Zepeda en su gabinete. Es absurdo que, mientras se manejan cifras de medio millón de pesos para acusar a Morena, cuando el caso OHL implica miles de millones de pesos, omitiendo cualquier regla de proporción.

Esta virulencia demuestra que ven posible una derrota. Si la votación del PAN y PRD se ve muy mermada, si su derrota en el estado de México es catastrófica para estos partidos, se pueden despedir de cualquier aspiración para la elección presidencial del año que viene, así que aun perdiendo, Morena saldrá bien librada. Por otro lado, para Morena ganar el Estado de México, en cierta forma le complicaría las cosas.

La apuesta del Grupo Atlacomulco sigue siendo promover el abstencionismo, difundiendo la idea de que todos son igual de corruptos, echando a andar rumores de violencia en la única jornada electoral del año, con el fin de alejar a los electores de las casillas. Los mexiquenses deben de ser responsables y valientes, tienen que emitir su voto.

Anuncios